La erótica del conocimiento

Hay una sensualidad en el libro como objeto. Desde niña te gusta abrir un libro nuevo, oler la tinta de sus páginas. Cada libro, además, tiene su olor propio, ninguno huele igual a otro, como la piel viva, transmite sensaciones. Los libros nuevos, su olor, te retrotraen a la infancia, al otoño de comienzo de curso. Un libro cerrado es siempre víspera de conocimiento, de emociones intensas. Abrirlos es poner los brazos, las piernas, en cruz, el ser presto para el abrazo y la entrega.

domingo, 26 de abril de 2009

El arte de amar

"El amor es un arte, tal como es un arte vivir" nos dice en esta ocasión Erich Fromm, en contraposición al amor simbiótico nos habla del amor maduro en el que se lleva a cabo una unión a condición de preservar la propia integridad, la propia individualidad, "amar es, fundamentalmente dar, no recibir"..."La capacidad de amar como acto de dar depende de la persona que ha superado la dependencia, la omnipotencia narcisista, el deseo de explotar a los demás, o de acumular, y ha adquirido fe en sus propios poderes humanos y coraje para alcanzar el logro de sus fines"..."El carácter activo del amor implica ciertos elementos comunes: cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento"..."El amor es la preocupación activa por la vida y el conocimiento de lo que amamos"
Libro que recomiendo encarecidamente, es corto, unas ciento cincuenta páginas, pero está escrito en un tono tan intimista, como si te susurraran al oído, resulta conmovedor, sublime, al leerlo me lamenté de no haber tropezado antes con él, pero después me "consolé" pensando que tal vez si me hubiera tropezado antes quizá no hubiera sido el momento de entenderlo del todo, ahora lo capto, me resulta reconfortante.
El arte de amar,
Erich Fromm,
Editorial Paidos,
Barcelona, 1991


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